Clari y Ramón llegan a la conclusión de que no pueden reparar la máquina solos, así que solicitan libertad condicional para Mel. Así, pueden vigilarla mientras ella les ayuda a reconstruir la máquina. Clari y los niños del pueblo van a darle la bienvenida a Aurora y descubren cosas muy extrañas sobre este dúo recién llegado a Arroyo Inclinado.