Los habitantes del pueblo, curiosos por la llegada de los nuevos habitantes, deciden organizar un picnic de bienvenida para los MacAnimals, quienes trastocan el evento con una serie de malentendidos. El único que no aparece es Bo, quien ayuda a Ramón en la clínica veterinaria. Están ayudando a un conejillo de indias, y Bo aprende que las intenciones humanas hacia los animales no siempre son las peores.