Una densa niebla cubre el escenario de juego, facilitando que Zruspa ponga en marcha una peligrosa trampa para confundir y sabotear a todos. Naranjito y sus amigos deberán mantenerse unidos, pensar con claridad y no dejarse engañar por las apariencias, demostrando que la confianza, la atención y el juego limpio son esenciales incluso cuando todo parece oculto.