El villano Zruspa demuestra hasta dónde puede llegar cuando utiliza disfraces, engaños y mil identidades para sabotear el fútbol. Naranjito y sus amigos deberán estar más atentos que nunca para desenmascarar sus trampas y proteger los valores del deporte, aprendiendo que la honestidad, la perseverancia y el juego limpio siempre acaban imponiéndose a la mentira.