¿Sabrías desear sin una pantalla delante? Es la pregunta que casi nadie se hace, aunque el porno se haya convertido en el lugar donde una generación entera aprendió qué es el sexo, muchas veces antes incluso de dar su primer beso. En este episodio de Queridas hermanas, Sindy conversa con Alejandro Villena, psicólogo y sexólogo clínico que lleva años investigando los efectos de la pornografía. Ella se pone del lado del abogado del diablo y le va colocando delante los argumentos más habituales a favor del porno, desde la libertad sexual entre adultos hasta el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, para desmontarlos uno a uno. A lo largo del episodio recorren cómo el consumo altera el cerebro, por qué erotizamos la violencia en lugar de la ternura, la industria que hay detrás y qué pasa por la cabeza de quien paga por consumir el cuerpo de otra persona.