Hace no mucho, parecía que defender los derechos de las mujeres era algo en lo que casi todo el mundo estaba de acuerdo. Pero entre debates que se han vuelto trincheras y temas que es mejor esquivar, hablar con claridad sobre el cuerpo, la maternidad o el sexo biológico se ha convertido en terreno peligroso. Y hoy, cuestionar ciertas ideas o nombrar las cosas por su nombre en según qué espacios, se interpreta casi como una agresión. En este episodio de Queridas hermanas, Sindy Takanashi conversa con Tasia Aránguez, filósofa del derecho y profesora universitaria, y Silvia Carrasco, antropóloga e investigadora. Juntas hablan sobre asistencia sexual, prostitución, transactivismo y la dificultad de sostener posturas críticas sin ser señaladas. También reflexionan sobre el coste personal y profesional de posicionarse y sobre qué ha implicado para ellas defender que las relaciones entre personas no deberían mercantilizarse.