En ninguna otra región de Europa, China exhibe sus intereses geoestratégicos con tanta confianza como en los Balcanes. Esta investigación profundiza en la influencia del gigante asiático y evidencia cómo este refuerza el rumbo autoritario de algunos gobiernos, creando dependencias y desafiando así a la UE, que lleva años negociando la adhesión de los países de los Balcanes Occidentales.